Capítulo 32: Cruce de Teselas
Dentro de la vaina no hay dormir. Hay otra cosa — como estar dentro de un capullo sin saber que eres una crisálida. Percibía a través de los sensores de Roger. A veces de las cámaras. A veces de algo que no sabía nombrar todavía, como si Hestia me prestara sus ojos sin pedirme permiso. Kais estaba junto a la vaina. Llevaba horas así, quieta, con esa densidad que tienen los droides cuando procesan algo que no cabe en sus parámetros normales. No miraba el pasillo ni los sistemas. Me miraba a mí — o lo que quedaba de mí visible desde fuera. En algún momento se había acercado un poco más. Cuánto deseaba poder llegar hasta ella. Tres días en Roger. Lo vi por las cámaras de la cabina médica. Isthar de pie frente al espejo, mirando un reflejo que no reconocía del todo. Roger era funcional, neutro, diseñado para alojar nekrochips en emergencias y no para ser habitado. Ella lo sabía. Se notaba en cómo se miraba, en el tiempo que pasaba antes de apartar los ojos. Giró la cabeza hacia la ...