El Viaje de Regreso
"¡Oh noche que guiaste! ¡Oh noche amable más que el alborada! ¡Oh noche que juntaste Amado con amada, amada en el Amado transformada!" - San Juan de la Cruz Convertido el memento mori en un memento amare: un recordatorio de que, al final, lo único que importa y perdura es el amor. Dormir es emprender un largo viaje, soltar amarras con la realidad, dejar en la orilla todo equipaje y flotar en la inmensa oscuridad. Por eso el niño teme a la partida, no quiere navegar la noche a solas; se aferra a sus padres, que son la vida, como un faro que alumbra entre las olas. Y el marino, cansado de remar, ya no teme al océano profundo; solo pide una mano que estrechar para soltarse suave de este mundo. La Luna, capitana de los sueños, vigila desde arriba el gran misterio, cuidando de los grandes y pequeños, borrando las fronteras del imperio. No importa si el despertar es mañana o si el viaje nos lleva a otro lugar; la muerte es solo abrir una ventana para que el al...