Capítulo 35: Las Profundidades — La Bajada
Fue Robogato quien dijo que bajarían. No como propuesta. Como constatación. Los demás llevaban demasiado tiempo mirando la puerta soldada sin que nadie tomase la iniciativa — Juanda midiendo ángulos con los ojos, Miguel con la mano cerca del fogonazo pero sin sacarlo, Isthar y Saúl un paso más atrás. Robogato se plantó frente a la junta y esperó a que alguien le diera las herramientas. Se las dieron. Cuatro cortes. La puerta cedió con un sonido que llevaba décadas guardado. No era el sonido del metal — era el sonido del tiempo. De algo que había estado cerrado demasiado tiempo y no tenía ninguna prisa por abrirse. El ascensor funcionaba. Eso ya era más de lo esperado. Bajaron en dos grupos. Miguel y Juanda por un lado, con un PD. Isthar y Saúl por el otro ascensor, en el extremo opuesto del nivel. Robogato entró en los conductos de ventilación antes de que nadie le dijera nada — su decisión, sin consultar, como siempre. Los vi desaparecer por las cámaras del pasillo. Luego cambié a las...