Capítulo 42: Los Tres Meses II — Casi Normal
El tercer mes llegó sin que nadie lo anunciara. Así es como llegan las cosas buenas en el Vertedero — sin aviso, sin ceremonia, sin que nadie haya decidido que iban a llegar. Un día Saúl dormía en el módulo del grupo y al siguiente dormía en el taller de Voss y nadie preguntó cuándo había ocurrido el cambio porque todos lo habían visto venir desde la primera semana. Lo supe por un detalle en los logs de Becky. Durante semanas, los biométricos de Saúl habían aparecido en el mismo cluster de datos que el resto del grupo — temperatura, ritmo cardíaco, posición aproximada, todos juntos en el mismo radio. Una mañana del tercer mes, los datos de Saúl aparecían a cuarenta metros del módulo principal. Al día siguiente, a cincuenta. A la semana, su posición nocturna era consistentemente otra. No había nada más en los logs. No hacía falta. Voss no era fácil. Lo deduje de los fragmentos — de cómo Saúl la describía sin describirla, de lo que Isthar mencionó una vez de pasada con la indiferencia es...