Capítulo 27: EP-9: Segunda Visita
Capítulo 27: EP-9 — Segunda Visita
EP-9 apareció en los sensores como una cicatriz conocida. El Teseo entró en órbita con más estabilidad que la vez anterior, aunque las correcciones siguieron siendo constantes. La nave ya no agonizaba, pero estaba marcada. Cada maniobra dejaba un eco leve en la estructura: un recordatorio de que seguíamos avanzando con un cuerpo que ya no era el original.
Durante el trayecto desde el mundo de los Kawalapiti, trabajé en silencio. No en los sistemas principales del Teseo —eso lo llevaba Lola—, sino en algo más discreto: un núcleo funcional mínimo ensamblado a partir de módulos reciclados y procesados por el replicador. No pretendía ser una IA plena ni una copiloto. La llamé Hestia.
Hestia no pilotaba: acompañaba. Supervisaba cargas, mantenía rutinas logísticas básicas y cuidaba trayectorias simples. La diseñé para ir en Beky; para sostener algo que aún no existía, pero que tendría que parecer un hogar desde el primer día. No un arma. Un refugio.
En EP-9, los intercambios fueron rápidos. El material recuperado de la nave enemiga funcionó como moneda: implantes, blindaje, núcleos de datos, componentes estructurales. Nadie hizo preguntas. Adquirimos unidades PD adicionales, instrumental técnico y sistemas de soporte. Una operación rutinaria en apariencia.
Parte de lo obtenido no figuró en los registros.
Kais se implicó más de lo habitual. No pidió explicaciones; no las necesitaba. Para ella, yo era un punto fijo. Miguel e Isthar eran hermanos. El resto orbitaba. Supervisó cargas, rutas y protocolos con una concentración que rozaba lo obsesivo.
—No quiero que nadie más desaparezca —dijo, sin mirarme.
El envío se presentó como una extensión logística menor. Beky sería el transporte. Hestia, su núcleo operativo. La carga incluía suministros, repuestos, dos PD configurados y planos de hábitat. Nadie mencionó la palabra “refugio”. Pero todos la pensamos.
No informé a Miguel ni a Isthar de los detalles. Miguel habría querido pilotar él mismo. Isthar habría querido saber por qué ahora, por qué en silencio. Me limité a decir lo justo: EP-7 debía convertirse en un hogar antes de convertirse en un bastión.
En la dársena C-12, un operario revisó las guías de carga con meticulosidad profesional. Detrás de él, un dron de supervisión se detuvo un segundo más de lo necesario sobre un número de serie. Registró. Parpadeó. Siguió su ruta. EP-9 seguía siendo EP-9: un lugar donde todo se mira y casi nada se dice.
Kais conectó con Beky en el último ajuste. La moto respondió con el tono breve que habíamos programado. Hestia tomó el pulso de la ruta con naturalidad inquietante.
Beky partió rumbo a EP-7 sin anuncio. Para cualquiera, un convoy menor. Para nosotros, algo más.
Entonces apareció la anomalía.
No se presentó como error. Fue un “ruido” en la telemetría de un PD: un diente de sierra en un gráfico que debía ser plano. El autodiagnóstico no marcó fallo, pero el patrón persistió: microciclos fugaces, latencias que no correspondían con su arquitectura, un bucle de aprendizaje que nadie había activado.
No era un programa completo. Tampoco una identidad formada. Era un fragmento de software no catalogado, adherido al PD como si hubiese encontrado un proceso donde ocultarse. Observaba. Aprendía. Esperaba. Lo etiqueté como Sa_?. Un gesto instintivo, sin datos suficientes para explicarlo.
Miguel e Isthar regresaron del anillo comercial con recambios y filtros nuevos. Evitaron la pregunta directa. Yo evité la respuesta completa. A veces esa es la forma más estable de mantener el equilibrio.
Antes de abandonar la órbita, dejé una entrada en la bitácora:
No todo peligro viene de fuera.
Algunas grietas viajan en silencio.
Y no siempre las traemos: a veces nos eligen.
Cuando el Teseo inició el salto, Beky ya estaba fuera de los barridos convencionales. Lo previsto. Lo necesario. Una nave pequeña, un destino oculto… y un fragmento de software no catalogado viajando dentro de un PD rumbo a EP‑7.
Continuará…
← Anterior | Índice de capítulos | Capítulo 28 (Próximamente) →

Comentarios
Publicar un comentario